Biodiversidad en la Orinoquia
LOCALIZACIÓN:
La gran cuenca del Orinoco está localizada en una faja latitudinal que va desde 0° 40’
norte, en la sierra Tapirapeco (al sur del Estado Amazonas, Venezuela), hasta los 10° 17’
norte en el alto río Pao (en el Estado de Carabobo, del mismo país), y cuenta con un área
aproximada de 991.587 km2
, distribuida entre Colombia y Venezuela en porcentajes del
35% y el 65% respectivamente -cerca de 347.165 km2 y 644.423 km2-
, que corresponden a
su vez al 30,4% y al 70,6 % de cada uno de los territorios nacionales de dichos países
(Domínguez 1998b e I.A.v.H. - Unidad SIG 2003)3
. La cuenca comprende desde las
estribaciones de la cordillera Oriental de los Andes y su prolongación en Venezuela, hasta
la planicie de los Llanos y el Escudo Guyanés, compuesto por un conjunto de mesetas,
enclaves edáficos y los ríos tributarios del gran Orinoco.
La parte colombiana, de la que se ocupa este diagnóstico, va de norte a sur desde el río
Arauca hasta la divisoria de aguas del río Inírida, y de occidente a oriente desde la divisoria
de aguas de la vertiente oriental de la cordillera Oriental hasta el río Orinoco; y comprende
las subcuencas de los ríos Ajota, Arauca, Atabapo, Bita, Dagua-Mesetas, Guaviare, Inírida,
Matavén, Meta, Tomo, Tuparro, Vichada y Zama
FISIOGRAFIA
dentro de la región se han identificado cinco grandes
subregiones o paisajes para la Orinoquia colombiana, que incluyen las zonas transicionales
de Amazonia-Orinoquia, Andes-Orinoquia y las formaciones del Escudo Guyanés:
a. La subregión andino-orinoquense: comprende las partes alta, media y baja de la
cordillera Oriental y se extiende desde la Cordillera de los Picachos hasta el Parque Nacional Natural Tama. Incluye formaciones vegetales de páramo, bosque altoandino, andino y de piedemonte o subandino.
b. La subregión de los Llanos Orientales, representada por el complejo de sabanas
tropicales, abarca desde los ríos Arauca, Capanaparo y Meta en el nororiente, hasta
los ríos Guayabero y Guaviare en el suroccidente. Entre sus componentes más
importantes están las planicies de pantanales y desbordes, las sabanas planas y
onduladas de la altillanura, y las de desborde, la llanura eólica y las zonas aluviales
recientes.
c. La subregión del andén orinoquense, localizada en la margen izquierda del río
Orinoco, en la franja comprendida entre Puerto Carreño y Puerto Inírida, con
dominio de paisaje de altillanura residual; se considera una zona de transición entre
la altillanura, las selvas y las sabanas del Escudo Guyanés.
d. La subregión transicional Amazonia-Orinoquia, ubicada en la franja de ecotonos
entre selvas y sabanas; se extiende al sur del río Vichada hasta el río Guaviare.
e. La sierra de La Macarena, situada en el extremo suroccidental de la Orinoquia, se
caracteriza como un núcleo rocoso emparentado con el Escudo Guyanés; se define
como relieve insular que conecta biogeográficamente los Andes, la Amazonia y la
Orinoquia.
De otra parte, desde el punto de vista del analisis fisiográfico propuesto por IGAG (1999),
la cuenca de la Orinoquia colombiana se puede dividir en tres grandes provincias
fisiográficas enunciadas a continuación (Mapa 1): Megacuenca de sedimentación de la
Orinoquia; cordillera Oriental (flanco oriental); y cratón Guyanés.
Estas grandes provincias fisiográficas a su vez se subdividen en nueve subprovincias:
· Planicies altas de la Orinoquia no inundable (Meta-Vichada) (A)5
, la cual cuenta
con un área total de 9’238.277 ha. que corresponden a un 27% de la cuenca. Se
ubica al sur del río Meta hasa la llanura aluvial de los ríos Vichada y Guaviare y sus
afluentes.
· Planicies bajas de la Orinoquia inundables en Arauca y Casanare (B), con un área
total de 4’277.546 ha. que corresponden al 12,5% de la cuenca. Se ubica al norte del
río Meta y al sur del río Arauca entre los 0 y 500 msnm.
· Planicie estructural pericratónica – Guaviare, Vaupés y Caquetá (E), la cual toca la
región de la Orinoquia con un área total de 6’791.163 ha. que corresponde al 19%
de la región orinoquense. Está limitada al norte por el río Guaviare y sus afluentes
Duda y Guayabero y por la sierra de La Macarena; al occidente por las estribaciones
más bajas (piedemonte) de la cordillera Oriental, y al oriente por el cratón Guyanés.
· Sierra de La Macarena (M), que ocupa el 1,2% de la región de la Orinoquia
(429.368 ha.).
· Piedemonte depositacional derivado de rocas terciarias y cretáceas – Casanare y
Meta (P). Tiene un área total de 2’534.526 ha., que corresponde al 6,7% del área
total de la Orinoquia. Se extiende entre los ríos Puna Pua y Ariari, formando franjas
estrechas en el piedemonte de Arauca, que se amplían hacia el Casanare y alcanzan
su máxima extensión en el Meta.
Cuencas sedimentarias de los ríos andinenses Duda, Lozada, Guayabero y Guaviare
(S). Ocupan las estribaciones bajas del macizo de Garzón, se localizan entre la
cuchilla de los Picachos y cerro Purgatorio de la cordillera Oriental, y desde el
occidente de la sierra de La Macarena hasta el sector nororiental de San Vicente del
Caguán; posteriormente siguen el curso del río Guaviare, con un área total de
3’207.357 ha. que corresponde al 9,4% de la superficie total de la cuenca.
· Piedemonte tectonizado de Arauca, Casanare y Cundinamarca (T). Se ubica en las
estribaciones bajas de la cordillera Oriental frente a los Llanos Orientales a alturas
que oscilan entre los 450 a 700 msnm. Esta subprovincia tiene un área total de
824.332 ha. que corresponde al 2,4 % de la cuenca de la Orinoquia.
· Escudo del Vichada, Guainía y Vaupés. Se distribuye desde el sur del bajo río
Guaviare hacia límites con Venezuela incluyendo las serranías, colinas, cerros y
lomas tabulares que se encuentran en la región del río Atabapo. Constituye el
11,32% del área total de la Orinoquia con 3’921.585 ha..
· Área no diferenciada de la cordillera Oriental. Constituye el 9,2 % del área total de
la Orinoquia, delimitada entre la vertiente oriental de la cordillera Oriental y el
piedemonte llanero.
Geología
La porción septentrional de América del Sur se generó a partir del Escudo Guyanés, que
estuvo conectado al Escudo de África Occidental. Este conjunto de rocas se extiende al
norte hasta el sistema de fallas geológicas que corresponde al curso del río Meta, y al
occidente hasta el basamento de la actual cordillera Oriental de Colombia, en el macizo de
Garzón. A este conjunto del oriente del país, se agrega el basamento de los llanos de
Casanare y Arauca para formar el llamado “terreno antiguo”. Por el occidente este territorio
está definido por la falla de Guaicáramo o Gran Falla Llanera, que se prolonga a lo largo
del piedemonte andino oriental.
En conjunto, la Orinoquia exhibe un registro estratigráfico variado que incluye rocas
antiguas del precámbrico y zonas de sedimentación activa (valles de los principales ríos),
entre las que aparecen formaciones del período Paleozoico, Cretáceo y Terciario, asociadas
a la génesis de la cordillera Oriental.
El zócalo precámbrico está representado por el complejo migmatítico de Mitú, en el cual se
encuentran rocas granitoides de carácter félsico, neises de origen ígneo y sedimentario,
migmatitas y cuarcitas. Localmente, afloran rocas sedimentarias granitoides en la serranía
de Caranacoa y en el Bajo Inírida, y granito de parguaza restringido al oriente del
departamento del Vichada.
En el área de la sierra de La Macarena, específicamente en el cañón del río Guéjar, yacen
gran parte de las unidades correspondientes al periodo Paleozoico. Estos registros se
encuentran en inmediaciones de los grandes ríos que provienen de la cordillera Oriental,
desde la parte noroccidental de la serranía de La Macarena (ríos Duda y Guéjar), hasta el
río Ariari y algunos de sus afluentes (quebrada La Cristalina, ríos La Cal y Guape, entre
otros) (Trumpy 1943). 21
Los registros del periodo Cretácico se localizan en las estribaciones de la cordillera
Oriental, donde afloran las formaciones Une, Guadalupe y Macarena al norte de los ríos
Duda y Guayabero. Por su parte, las formaciones del período Terciario son reconocidas
como Barco (parte occidental de la Orinoquia, en el piedemonte casanareño), Guayabero
(sector sur de la serranía de La Macarena, al oriente del raudal de Angosturas - I -), Losada
(cañón del río Losada, afluente del Guayabero), Mirador (suroccidente de la población de
Támara en Casanare y al occidente del municipio de Yopal), Carbonera (río Guape hasta el
Casanare), San Fernando (región del Morro en proximidades al río Cravo Sur), Serranía
(serranía Talanqueras entre el río Guéjar y cañón de Talanqueras), León (proximidades de
Nunchía y río Tocaría), Guayabo (Nunchía y río Amarillo) y Pebas (entre el río Ariari y
Caño Jabón).
Finalmente, los depósitos de la llanura eólica y aluvial del piedemonte andino, los abanicos
aluviales y las terrazas de la Orinoquia, conforman los registros del período cuaternario,
ubicados en los departamentos de Arauca, Casanare y Vichada.
1.2.3. Geomorfología y suelos
La mayor parte de los estudios de geomorfología y suelos realizados para la cuenca de la
Orinoquia se basan en el análisis fisiográfico del terreno. Dentro de cada una de las grandes
provincias fisiográficas enunciadas atrás, estos aspectos cuentan con las siguientes
características generales:
La megacuenca de sedimentación de la Orinoquia comprende las áreas sedimentadas por
ríos provenientes de la cordillera Oriental. Esta sedimentación acompañó al levantamiento
de la cordillera formando diferentes grandes paisajes de acuerdo con las distintas fases,
principalmente la tectónica, en las áreas que recibieron los sedimentos; los principales son:
relieve colinado alomado estructural erosional, altillanura estructural, llanuras aluviales,
piedemonte coluvio aluvial y llanura eólica.
El relieve colinado alomado estructural erosional comprende las estribaciones bajas de la
cordillera Oriental, separadas por la falla de Guaicáramo; genera serranías, lomas y colinas
en rocas sedimentarias falladas, cuyo relieve es quebrado a escarpado. Los suelos se
caracterizan por tener drenaje rápido, texturas gruesas a finas y alta pedregosidad; son
superficiales debido a contactos rocosos (líticos); químicamente son muy ácidos, con bajo
contenido de nutrientes y baja fertilidad, mediano contenido de materia orgánica y fósforo,
y altos contenidos de aluminio. De acuerdo con el Sistema de Clasificación Americano de
Suelos (SSS, 1996), los subgrupos más representativos son: Orthents, Psamments
(entisoles), Udepts (inceptisoles) y Udults (ultisoles).
La altillanura estructural corresponde a antiguos glacis y abanicos aluviales del
piedemonte que fueron elevados e inclinados hacia el oriente por movimientos tectónicos
recientes: planicies altas al suroriente de los ríos Meta y Metica, levantados como bloques
basculados, con diferentes grados de disección. En la actualidad se encuentran cortados por
valles en la salida de la cordillera hacia los llanos. El relieve es plano a ondulado en las
cimas y quebrado en los taludes, llegando a formar pequeñas serranías en las zonas más
disectadas. La topografía es interrumpida debido a los distintos grados de disección.22
Tiene suelos superficiales, limitados por piedras tanto en superficie como en profundidad.
El drenaje es bueno, pero se encuentran sectores con drenaje impedido o pobre por
fluctuaciones del nivel freático. Las texturas varían desde gruesas hasta finas; los
contenidos de nutrientes son muy bajos, al igual que la materia orgánica. El ph es
fuertemente ácido y los contenidos de aluminio son altos. En algunas zonas aparecen
corazas petroférricas que limitan la profundidad y el desarrollo de la vegetación. Los
principales subórdenes encontrados son: Udults, Ustults, Udox, Ustox (en las zonas
estables), Aquults, Aquox (en zonas depresionales), Orthents y Udepts (en los taludes de
disección).
Las llanuras aluviales comprenden varios grandes paisajes relacionados por su ambiente
genético; se identifican valles encajonados en montañas y colinas, llanuras de desborde
amplias y aluviales menores. Se caracterizan por un relieve plano a ligeramente inclinado u
ondulado, constituido por depósitos de origen aluvial y en menor porcentaje coluvioaluvial de diferentes tamaños y composiciones. La amplitud es variable dependiendo de la
posición geográfica de los relieves vecinos.
En las depresiones y sectores bajos, como planos de inundación, aparecen suelos
pobremente drenados con texturas finas, colores grises y limitados por saturación de agua
en todo el perfil (hidromorfismo), los cuales poseen una reacción entre ácida y muy ácida,
fertilidad baja a moderada y contenido de materia orgánica moderado. Se clasifican como
Fluvents, Aquents, Psamments y Aquepts.
En los sectores más altos, como terrazas y taludes de terrazas, los suelos son más
evolucionados y han desarrollado horizontes óxicos o argílicos. Son moderadamente
profundos, bien drenados con la excepción de pequeños sectores, pobres en todos los
nutrientes y ricos en aluminio y hierro; tienen texturas entre finas y medianas. La fertilidad
es baja y el contenido de materia orgánica varía de bajo a moderado. Los subórdenes que
dominan corresponden a Udepts, Aquepts, Udalfs, Udults, Aquults y Udox.
El piedemonte aluvial y diluvial es producto de la acumulación de sedimentos aluviales,
diluviales y en menor proporción coluvial en piedemontes cordilleranos, formando
abanicos coalescentes recientes y subrecientes. El relieve es plano a inclinado en las
terrazas, y quebrado en las disecciones o taludes. Los suelos son moderadamente profundos
a profundos, con texturas medias a gruesas, limitados en algunos sectores por pedregosidad,
y con drenaje moderadamente rápido. Poseen baja fertilidad, ph muy ácido, bajo a medio
contenido de materia orgánica, pobres en nutrientes y alto contenido de aluminio. En
algunos sectores existe presencia de plintita y drenaje lento. Estos suelos se han clasificado
dentro de los subórdenes Udepts, Udults y Udox.
La llanura eólica se encuentra en planicies bajas que conforman una franja continua desde
el sector terminal de las llanuras aluviales hasta la margen occidental del río Meta. Limita
al norte con el río Arauca y al sur con el río Upía. Esta unidad sirvió de trampa a los
sedimentos transportados por el viento, formando mantos eólicos y dunas, en complejo con
sedimentos aluviales. El relieve es plano a ondulado, con topografía irregular. Los suelos
son superficiales a moderadamente profundos, limitados por concreciones petroférricas y
capas de gravilla de cuarzo; presentan drenaje lento, con texturas medias a gruesas y
cambios texturales abruptos en profundidad. Químicamente son muy ácidos, con alto
contenido de aluminio, bajo contenido de nutrientes y moderado contenido de materia 23
orgánica. Los subórdenes dominantes son Psamments, Aquepts, Aquents, Udepts, Udults y
Ustults.
La cordillera Oriental comprende el flanco oriental de la cordillera y la sierra de la
Macarena. El primero está dominado por un relieve montañoso estructural y erosional, en
rocas sedimentarias y metamórficas. La segunda se conforma por un núcleo montañoso
rodeado de un piedemonte coluvio-aluvial al norte y valles aluviales diseminados en ella.
Dentro de esta gran provincia fisiográfica, se encuentran varias subprovincias:
El relieve montañoso estructural erosional, que corresponde a un bloque tectónico con
geoestructuras suaves, con estratos buzando en grados ligeros a medios; aparece en laderas
homoclinales debido a eventos tectónicos regionales distintos a los andes. El relieve es
escarpado con sectores quebrados; cimas agudas alargadas y laderas largas y ligeramente
disectadas. Los suelos son poco a moderadamente evolucionados, superficiales a
moderadamente profundos, bien a excesivamente drenados; tienen texturas finas a gruesas,
son muy ácidos, pobres en nutrientes, con excepción de sectores en rocas calcáreas, con
fertilidad baja a media y alto contenido de materia orgánica. Debido a la gran variedad de
climas por donde atraviesan estas geoformas, existe una heterogeneidad de suelos que se
han clasificado dentro de los subórdenes Udepts, Usteps, Orthents, Udands, Udalfs, Udults
y Psamments.
El piedemonte coluvio aluvial, que comprende los alrededores bajos de las vertientes,
escarpes y taludes de la cordillera y la sierra, como franjas que se extienden desde las
laderas inferiores hasta las llanuras aluviales de los ríos Duda, Guayabero, Guéjar y
Yarumales. Este piedemonte está conformado por glacis coluviales, conos y laderas
coluviales. El relieve es ligeramente inclinado a ondulado, con pequeñas disecciones poco
profundas. Los suelos son moderados a muy evolucionados, moderadamente profundos a
profundos, bien drenados. Químicamente, son muy ácidos, pobres en nutrientes y con
moderado contenido de materia orgánica. Los subórdenes más representativos son Udepts y
Udults.
Los valles aluviales, formados por los ríos que bajan de la cordillera y la sierra.
Comprenden franjas alargadas y angostas de depositación de sedimentos aluviales gruesos
y heterométricos. El relieve es plano a inclinado. Los suelos son jóvenes, superficiales a
moderadamente profundos, de texturas medianas a gruesas, limitados por nivel freático o
pedregosidad, de fertilidad moderada, ligeramente ácidos y con moderado contenido de
materia orgánica. Los subórdenes dominantes son Fluvents, Aquents, Aquepts, Udepts y
algunos Udalfs.
El cratón Guyanés, por su parte, se caracteriza por tener un relieve residual colinado,
serranías bajas estructurales y superficies de aplanamiento con control estructural
enmarcadas dentro del complejo ígneo-metamórfico del Mitú. De esta manera los ríos se
ubican en llanuras aluviales menores y valles estructurales erosionales que nacen en el
cratón colombiano.
En esta unidad se presentan suelos evolucionados, moderadamente profundos a profundos,
de texturas medias a gruesas y en áreas con drenaje lento se encuentran suelos de color gris.
Están limitados por alto contenido de arcilla en profundidad y en áreas localizadas por
fluctuaciones del nivel freático. Debido a su alta evolución, son suelos desaturados, muy
ácidos, muy pobres en nutrientes y dominados por óxidos de hierro y aluminio. Los suelos 24
más dominantes se han clasificado a nivel de suborden como Udults, Udox, Perox, Aquods
y Psamments
En general, los suelos en la Orinoquia colombiana son de baja fertilidad. Son escasos los
que presentan condiciones favorables para la agricultura, los cuales se ubican en el
piedemonte de la cordillera Oriental y en las zonas aluviales de los ríos de origen andino.
Los niveles de fertilidad disminuyen en dirección oriental, con registros más bajos en las
áreas de influencia del Escudo Guyanés. Se trata de suelos de ecosistemas frágiles, en los
cuales predomina la vocación forestal, y la medida de su riqueza está representada en la
biodiversidad (WWF, Colombia 1998).
En este sentido, dichos suelos se pueden reconocer como de montaña, de páramo, de
vertiente andina y subandina, de pidemonte y de planicie, cuyas características específicas
son:
Suelos de montaña. Localizados en la parte sur y norte del flanco oriental de la cordillera
Oriental, con alturas comprendidas por encima de los 1.000 msnm, presentan temperaturas
medias que van desde los 3°C hasta los 20°C, lo cual determina la presencia de diferentes
pisos térmicos en una secuencia que va del cálido al extremadamente frío.
Los factores determinantes en la formación de estos suelos de vertiente son el relieve, el
clima y el material parental, los cuales en su conjunto determinan su escaso desarrollo
genético, y el que sean desaturados, ácidos y de baja y muy baja fertilidad. La abundante
precipitación, principalmente en la región del sur, favorece el proceso de lavado de
minerales como calcio, magnesio y potasio, elementos básicos en la nutrición vegetal.
Suelos del ecosistema páramo. Pedológicamente estos suelos no han alcanzado una
evolución genética significativa y descansan generalmente sobre sustratos rocosos; no
tienen uso agrícola o pecuario y sólo se deben utilizar para protección de la vegetación
nativa y la vida silvestre. Por su capacidad de uso estos suelos se consideran
agrológicamente de clase VIII, es decir, son aptos únicamente para conservación de fauna y
flora silvestre y potencialmente podrían ser usados desde el punto de vista turístico.
Suelos de vertiente andina y subandina. Son suelos bien drenados, con colores pardos muy
oscuros en superficie y pardo amarillento en profundidad; son extremada a fuertemente
ácidos, moderados contenidos de materia orgánica y altos niveles de aluminio activo,
poseen baja a moderada capacidad de cambio catiónico; son pobres en bases y fósforo, la
sumatoria de bases no alcanza a 1 meq/100 gr de suelo y su fertilidad es baja a muy baja.
Agrológicamente estos suelos por su capacidad de uso se clasifican en las clases VII y VIII,
es decir, no son aptos para la explotación agrícola o pecuaria, en tanto sirven únicamente
para la conservación de la vegetación nativa, como reservorios de agua y para el desarrollo
de algunos programas forestales.
Suelos del paisaje de piedemonte. Son suelos bien drenados, muy fuertemente ácidos, de
contenidos medios de materia orgánica en sus horizontes superficiales, de mediana a alta
capacidad de intercambio catiónico, y contenidos bajos de bases disponibles, junto con el
fósforo. El aluminio activo está presente en niveles tóxicos. Con excepción de los Typic25
Eutropepts que se presentan como inclusión en esta región, son ricos en bases disponibles;
los demás suelos tienen baja y muy baja fertilidad. Agrológicamente, de acuerdo con sus
condiciones físicas y químicas analizadas anteriormente, se les clasifica según su capacidad
de uso en la clase VI, VII y VIII, es decir, que se pueden dedicar principalmente a pastos
(VI) bosque y protección de vida silvestre (clases VII y VIII).
Suelos de la planicie. Ocupan una porción de terreno ligeramente ondulado y plano
extendido al oriente del piedemonte, altiplanicie o lomerío. La planicie está conformada por
las llanuras fluvio deltaica y aluvial con influencia eólica. La primera está a continuación
del piedemonte, altiplanicie o lomerío, y se caracteriza porque siempre ha sido
intensamente influenciado por las corrientes hídricas que descienden de la cordillera o de
sectores más altos; presenta erosión reticular, llamada regionalmente ‘zurales’, que
consiste en una red intrincada de zanjas discontinuas. La segunda se localiza hacia el
oriente en áreas aledañas al río Meta, donde los vientos alisios la cubrieron con espesos
mantos de materiales limosos y arenosos, algunos de los cuales se manifestaron como
promontorios de arena llamados dunas, orientados en dirección NE-SW.
Por ser suelos que permanecen la mayor parte del año encharcados o inundados, es decir
que presentan condiciones de hidromorfismo, se favorece el desarrollo de suelos gleisados
de colores grises con moteos pardo - amarillentos y rojizos en sus horizontes superficiales,
provocados por la escasa oxigenación que soportan durante la época seca.
En cuanto a la capacidad de dichos suelos para diferentes usos, de acuerdo con el IGAG
(1995, 1988), se puede concluir lo siguiente (Tabla 1):
Tabla 1. Suelos de la Orinoquia colombiana. limitantes y usos potenciales
Clase Área (ha) % Limitantes Conservación y Uso Potencial
III 855,600 3,29
-Profundidad del suelo
- erosión - fertilidad -
pendiente mal drenaje y
clima que reducen el número
de cultivos propios de la zona.
Cultivos limpios y continuos, con prácticas
intensivas de conservación de suelos como:
siembras en contorno o en faja, rotaciones y
barreras vivas, combinadas con prácticas
tendientes a aumentar la fertilidad del suelo
así como incorporar materia orgánica y
mejorar el drenaje interno.
IV 1’440.000 5,51
Pendientes inclinadas, suelos
superficiales, fertilidad muy
baja, erosión moderada a
severa, drenaje pobre,
inundaciones frecuentes,
presencia de sales y efectos
moderados de clima.
Cultivos específicos con prácticas intensivas
de conservación de suelos, como localización
adecuada de los cultivos siembra en curvas de
nivel o fajas, implementación de barreras
vivas, rotación de cultivos, construcción de
acequias de ladera, fertilización y aplicación
de enmiendas, lavado de sales.
V 7’586.900 29,2
Encharcamientos,
inundaciones o piedras en la
superficie del terreno, en general presentan relieve plano y sin indicios marcados de erosión.
Son aptos para pastos, bosque o vida silvestre. 26 VI 7’431,500 28,7
Pendientes fuertes, alta
erodabilidad y pedregosidad,
suelos poco profundos,
drenaje pobre, frecuentes
inundaciones, poca retención
de humedad, afectados por
presencia de sales o sodio,
adversidad climática.
Su aptitud esta limitada a pastos bosques y
vida silvestre. Algunas áreas especialmente
de clima medio son aptas para café con
sombrío, cacao y plátano con prácticas
especiales de manejo.
VII 7’668,400 29,6
Limitaciones muy severas por
pendientes fuertemente
inclinadas, poca profundidad
del suelo, alta pedregosidad,
alto contenido de sales o
sodio, drenaje pobre y
condiciones desfavorables de
clima.
Su uso está limitado a bosque o vida silvestre.
En condiciones poco comunes son aptos para
cultivos de semibosque como café, cacao,
plátano.
VIII 960,700 3,7
Topografía extremadamente
fuerte (>75%),drenaje o clima
Su uso conservación de la vida silvestre,
recreación o propósitos estéticos
Fuente: IGAC 1995, 1988.
De este modo, desde el punto de vista de la naturaleza de sus suelos, se puede considerar la
Ohrinoquia como una región con las siguientes zonas agroecológicas:
Tabla 2. Zonas agroecológicas de la Orinoquia colombiana
Aptitud Área (ha) %
Agrícola 429,581 1,65
Pecuaria 15’958.028 61,54
Forestal 8’169.517 31,5
Adaptado de informe DANE 1999
Hidrografia
El río Orinoco nace en el extremo sur del macizo de Guyana (Estado del Amazonas,
Venezuela), y desemboca en el delta del mismo nombre, al oriente venezolano, después de
recorrer una extensión aproximada de 2.140 km. En conjunto, el río Orinoco y sus cuencas
circundantes representan una de las áreas del mundo más ricas en lo biológico e
hidrológico, hasta el punto de ser considerado como el tercer sistema ribereño más
importante por el volumen de descarga de agua hacia el Atlántico (descarga promedio de
36.000 m3/seg). En Colombia se vertebra regionalmente por 13 cuencas de primer orden:
Arauca, Meta, Bita, Dagua – Mesetas, Tomo, Tuparro, Vichada, Zama, Mataven, Ajota,
Guaviare, Inírida y Atabajo, que desembocan directamente en el río Orinoco, y 92
subcuencas (Mapa 2), muchos de los cuales son inundables. 27
En la Orinoquia, un factor determinante de las condiciones ecológicas de los ecosistemas
acuáticos es la relación espacial e hidrológica que éstos tienen con los principales
sistemas lóticos provenientes de la vertiente oriental de los Andes (González y Guillot
1993). En este contexto, se entiende porqué la cuenca del Orinoco depende del sistema
andino y del eje andino Atlántico, los cuales influyen en el clima, la hidrografía y los
ciclos hidrológicos.
En la región hidrográfica se ubican seis de los once ríos de Colombia con caudales
superiores a 1.000 m3
/seg: Guaviare, Inírida, Meta, Vaupés, Vichada y Apaporis, para
los cuales las aguas procedentes de las cuencas altas de la cordillera Oriental se calculan
en 6.200 m3
/seg (y en 21.400 m3
/seg para el río Orinoco). De la misma forma, el 36% de
los ríos en Colombia con un caudal superior a los 10 m3
/seg pertenecen a la Orinoquia,
en la cual se ubican el 38,7% de las microcuencas del país. El área en lagos constituye el
3,57% del total nacional (1.128 millones de m3
); los cursos de agua el 33,8% (21.634
millones de m3
); el agua atmosférica el 33,53% (100,59 millones de m3
) y el agua en
pantanos el 71,08% (CIPAV, WWF, Colombia y Fundación Horizonte Verde 1998). Por
lo mismo, su riqueza hídrica representa el 32,47% de las reservas de agua de este país.
Historia del Orinoco
Ciudades
Cuenca del Río Arauca
Geografía:
Curso alto
El río Arauca
Cuenca del Río Meta
Cuenca del Río Vichada
Datos Curiosos
Cuenca del Río Guaviare
sentido, la cuenca del Orinoco presenta un clima tropical caracterizado por la uniformidad 29
de la temperatura a lo largo del año, cuyas variaciones se deben principalmente al régimen
de lluvias: la temperatura es más alta en las regiones con menor precipitación. La humedad
relativa media anual en la Orinoquia presenta valores que oscilan entre 60 y 90%, a
excepción de Puerto Carreño, donde los valores varían entre el 50 y el 80%. La humedad de
la atmósfera es menor durante los meses de la temporada seca, principalmente en enero y
febrero (CIPAV, WWF Colombia y Fundación Horizonte Verde 1998)
Con un solo periodo de lluvias y otro seco – monomodal - en el valle del Orinoco, las ondas
del oriente, los huracanes del Caribe y el movimiento de las masas húmedas del Brasil se
combinan para dar origen entre marzo y noviembre al periodo de invierno, y al verano entre
diciembre y noviembre (Domínguez 1998b). El mes más lluvioso en el piedemonte es
mayo, mientras en la vertiente oriental de la cordillera Oriental es julio. Al contrario, el
periodo seco es más acentuado entre diciembre y marzo.
Las lluvias en la región hidrográfica son abundantes. La zona presenta un régimen de
lluvias que produce en promedio 21.399 m
3
/seg de escorrentía, las cuales oscilan entre
1.500 mm en la parte de la llanura aluvial del desborde del departamento de Arauca y 7.000
mm en el piedemonte del departamento del Meta, en el sector comprendido entre los ríos
Humea y Guatiquía. En la vertiente oriental de la cordillera Oriental, las precipitaciones
alcanzan los 1.000 mm en las partes más altas y aumentan a medida que se desciende
(CIPAV, WWF, Colombia y Fundación Horizonte Verde 1998).
De acuerdo con IDEAM (2000), la precipitación en los Llanos Orientales decrece desde
los 5.000 mm en la cuenca del río Arauca, pasando por 4.500 mm, caídos en un promedio
de doscientos días al año en la ladera de la cordillera Oriental, cerca de las estaciones de
Villavicencio, Tauramena, Chámeza, La Reventonera, Pajarito, El Japón, Salinas de Upín;
hasta los 1.500 mm o menos distribuidos aproximadamente en cien días al año en el
extremo oriental del departamento de Arauca. Hacia el sur, la precipitación, que surte entre
cientocincuenta y doscientos días, oscila entre 2.500 mm y 3.500 mm en gran parte de los
departamentos del Meta, Vichada, Guainía y Guaviare.